El 85% de obra gráfica que entra al taller para ser restaurada es debido a un mal sistema de enmarcado.

Revers d’un dibuix al pastel de Pere Clapera on es pot veure clarament com la fusta amb la què estava en contacte l’obra ha traspassat els àcids marcant tota la veta de la fusta.
El 85% de obra gráfica que entra al taller para ser restaurada es debido a un mal sistema de enmarcado. Un 10% debido a que no estaban enmarcadas y, por lo tanto, nada las ha protegido, y sólo un 5% deben restaurarse debido a una catástrofe, mayoritariamente por fugas de agua o accidentes domésticos.
Es por eso que escribo este post, para daros a conocer unos mínimos que deberíamos tener claros a la hora de enmarcar una pieza, ya sea de un gran valor patrimonial, económico o sentimental.
Por todos es conocidos que la obra gráfica sobre papel es de las más frágiles que hay. Todo lo que la envuelve la afecta y es susceptible de deteriorarla, el objetivo de enmarcarla es proteferla, no estropearla, y deberemos tener presente los materiales adecuados si queremos que nuestra obra perdura en el tiempo.
Partes de un sistema de enmarcado
1) El perfil, o marco, es la única cosa que solemos escoger cuando vamos a ver al enmarcador. Nos guiamos por la forma y el color pero prácticamente nunca por los materiales que lo componen. El mejor material para los perfiles es el metal. los marcos de madera cuando se deterioran desprenden gases ácidos que entran en contacto con el papel y lo vuelven de color amarillo – marrón.
2) El vidrio. El estado ideal para conservar la obra gráfica es a oscuras porqué la luz es uno de sus peores enemigos, pero está claro que nos gusta tenerlas colgadas de la pared. El vidrio es la única cosa que frena la deterioración de la luz sobre nuestra pieza y, por tanto, será muy importante escoger un buen vidrio que filtre los rayos UVA.
3) El paspartú entra en contacto directamente con la pieza. No vale cualquier tipo de paspartú, debemos pedir que sea de conservación al 100%. A veces para abaratir costes, hay paspartús que tienen dos láminas de papel de conservación encoladas a las dos caras del cartón, pero el alma del mismo cartón no es de conservación. Cuando este cartón envejece nos deteriorará la obra dejando una huella de degradación amarilla – marrón que sólo podremos eliminar posteriormente con productos químicos.
4) La obra.
5) La trasera es donde descansa todo. También entra en directo con la pieza y, así como el paspartú sólo solapa unos milímetros, la trasera lo hace en toda la superfície posterior. Por tanto, es importantísimo que esta trasera sea de conservación. Históricamente se ponían traseras de madera, conglomerados o cartón que eran de muy mala calidad y que han deteriorado la mayoría de piezas. Estos materiales tan malos envejecen de mala manera pegando los ácidos y la deterioración a nuestra querida pieza.
¿Cómo ha de sujetarse la pieza al sistema de enmarcado?
A todas las piezas que entran al taller y que tienen que ir enmarcadas se les incorpora unas tiras en el perímetro que son de papel japonés y van encoladas con engrudo. El enmarcador usará estas tiras para sujetar la pieza a la trasera, vaya o no con paspartú. De esta manera el enmarcador puede trabajar con toda la tranquilidad sin tener que aplicar ningún tipo de producto directamente sobre la pieza que tiene que enmarcar.
Estas tiras que aplicamos son 100% reversibles sin productos químicos.
Carboncillos y pasteles
Los carboncillos y los pasteles JAMÁS irán enmarcados en contacto directamente con el vidrio. Simepre se los enmarcará con el sistema de vitrina, de otra manera el vidrio provocaría rozaduras en la técnica pictórica y deterioraría la obra.
Algunos ejemplos de deterioro debido a un mal sistema de enmarcado
Para que os hagáis una idea de hasta qué punto el sistema de enmarcado puede deteriorar la obra, aquí tenéis algunos ejemplos:

El «Captain of eleven» se enganchó al vidrio del sistema de enmarcado. Posteriormente el vidrio se rompió perforando la pieza, y los propietarios decidieron guardarla enrollada. En la imagen podéis ver el antes y el después de la restauración.

En este caso del grabado «Aquelarre» de José Hernández se puede ver una marca oscura provocada por un mal sistema de enmarcado, seguramente debido a una trasera de mala calidad. El fóxing (motas marrones) generalizado apaga la intensidad de la obra gráfica.

En este caso, el marco que «protege» un precioso dibujo de Ismael Smith está hecho con materiales precarios que no son de conservación. Con el paso de los años los ácidos han pasado de un lado al otro.

Este dibujo tan dulce de Lola Anglada tiene las típicas cintas adhesivas al reverso y una reserva alcalina, seguramente de un paspartú, en el anverso.

Este dibujo de Ricardo Opisso también tiene cintas autoadhesivas más conocidas como «celos» para sujetar la obra al paspartú. A la larga este «celo» habría dejado una mancha amarilla o marrón sobre la obra dibuix de Ricard Opisso també tenia cintes autoadhesives, més conegudes com a «celos» per a subjectar l’obra al paspartú.

Este último caso, es un Tàpies que tuvo la desgracia de caer en manos de un enmarcador que se tendría que haber dedicado a otra cosa. Encolado con cola de pistola, reaprovechando papeles rallados con bolígrafo y con manchas de aceite provocadas por lo que parecían migas de bocata. Una catástrofe.
Finalmente, si tenéis dudas de cómo enmarcar una pieza, poneros en contacto con vuestro restaurador de cabecera, que siempre estará dispuesto a daros un consejo ;)
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Interesante blog . Aprendo algo con cada blog todos los días. Siempre es estimulante poder disfrutar el contenido de otros escritores.